El
jueves pasado tuve algunas experiencias en varios aspectos importantes; tuve
inconvenientes movilizándome a través de SITP desde el banco hacia la
universidad y llegué tarde a clase. Como normalmente lo había estado haciendo, salí
a las cinco en punto para bajar hasta la sesenta y ocho y lograr tomar uno de
los buses que pasan en los primeros minutos. El jueves pasado hice exactamente
lo mismo que hago todos los días; salí en punto, bajé hasta la avenida y
pacientemente esperé la ruta que me lleva a la universidad. Pasaron cinco,
diez, quince, veinte minutos y el bus no pasaba lo que me generó estrés y ansiedad
pues una de las cosas que más me frustra es llegar tarde.
Después
de esperar por casi media hora, finalmente a las cinco y treinta y cinco, pasó el
bus de la ruta T40, lo mandé parar y me subí al tiempo que recordé la cantidad
de comentarios y críticas que abundan en Facebook y redes sociales sobre las
oportunidades de mejorar que tiene el sistema.
Ya en el bus y sentado pude observar a una
persona discapacitada que al parecer estaba viajando sola. El hombre de entre
unos cuarenta o cincuenta años estaba bastante inquieto y a través de gestos y
sonidos trataba de comunicarse con los viajeros sin que nadie pudiera
entenderle una palabra. El recorrido se tornó eterno y el reloj avanzó bastante
rápido. Ya frente a la universidad, me bajé y me movilicé hacía el edificio,
bajé al piso cero e ingresé a clase. Cuando ingresé al salón, pude ver que mis
compañeros junto con el profesor estaban revisando el escrito de mil doscientas
palabras que debíamos entregar ese día y también estaban leyendo algunos al
azar. A penas tuve tiempo para encender uno de los computadores antes de que el
profesor me pidiera continuar con la lectura de un fragmento del escrito de uno
de mis compañeros. A medida que avanzaban las diferentes lecturas, el profesor
se tomaba el tiempo para darnos retroalimentación y hacernos sugerencias que
harían de nuestros escritos, textos de mayor calidad.
Posterior
a la actividad de las mil doscientas palabras, empezamos a analizar el impacto
que en la actualidad tiene la difusión de la información a través de las redes
sociales, y es que, ¿hoy en día quién no recibe información a través de
Facebook, twitter o Instagram y la usa como referencia para decidir dónde y
cómo consumir?, esta información altera continuamente la forma de consumo,
obliga al mercado a mejorar los canales de distribución y nos facilita la toma
de decisiones para realizar compras más asertivas y seguras. Como lo predican
las teorías modernas de mercadeo, el consumidor de hoy no es lo que era hace
diez o veinte años cuando apenas se empezaba a oír de Facebook.
El
consumidor actual es una persona empoderada y documentada que tiene acceso a la
información en tiempo real y que tiene a su disposición múltiples fuentes para
escoger los productos o servicios que mejor se adapten a sus necesidades. De
igual forma, discutimos sobre la importancia que en la actualidad le dan las
organizaciones a la información que por redes sociales circula y califica la
calidad y la experiencia que como consumidores diariamente tenemos con sus
marcas. Para ejemplificar todo lo anterior, el profesor nos comentó sobre su
experiencia personal con una tienda de colchones que no respondía sus reclamos
y como después de hacer pública la situación a través de Twitter, fue
contactado de inmediato por la compañía para brindarle una solución. Posterior a
esto, revisamos quiénes son los referentes y las personas más seguidas en twitter
a nivel global y en Colombia; Katty Perry con setenta millones de seguidores es
la líder indiscutible en Estados Unidos, seguido por Justin Bieber con sesenta
y cuatro y Barack Obama con cincuenta y nueve, mientras que en nuestro país medios
de comunicación como Caracol Televisión y RCN se ubican en los primeros puestos
de la lista y más abajo se encuentran personajes de la vida política como Álvaro
Uribe y Juan Manuel Santos.
En
el momento en que vimos esta comparación me fue inevitable pensar en que los
colombianos tenemos como fuente de información primaria, medios que
continuamente están recibiendo fuertes críticas por la calidad y parcialidad de
la información que entregan al país.
Continuando
con la clase y después de analizar la importancia del manejo de redes sociales,
se nos solicitó abrir nuestras cuentas de Twitter o crear una para aquellas
personas que aún no estuvieran registradas. ¡Lo hicimos!, cada uno creó y abrió
su cuenta en Twitter y seguimos al profesor. Después de esto, se nos solicitó
abrir y personalizar un blog que servirá como plataforma para documentar la actividad
del escrito de mil doscientas palabras que semanalmente debemos entregar, será un
espacio que construya y personalice cada uno y funcionará como medio para
interactuar y tener acceso al trabajo que el resto de la clase haga. De esta forma concluyó la clase de
investigación cualitativa del jueves pasado.
Posteriormente,
me dirigí a ciencias básicas para tomar mi clase de finanzas; una de las clases
que más me llama la atención y que más disfruto de todas las materias que estoy
viendo este semestre y es que el profesor mediante el análisis de noticias económicas
y sociales actuales nos lleva a familiarizarnos y a aprender a estudiar el
entorno en el que se mueven las organizaciones y como éstas deben elaborar
estrategias para responder rápidamente ante los cambios abruptos que diariamente
influyen en la economía nacional y global; incremento del dólar, bajas en los
precios internacionales del petróleo y aumentos estrepitosos en la inflación
son ejemplos de algunos de los temas con
los que entre todos, tratamos de ilustrar y entender las dinámicas económicas
que se viven por estos días.
En
estas dos horas de clase, el profesor busca dotarnos con las habilidades
necesarias para entender los retos que como administradores de empresas
tendremos en un futuro cercano, en un mundo en donde el nivel de competitividad
ha alcanzado niveles altísimos y donde las compañías deben tener una capacidad
de respuesta casi inmediatamente si se quiere seguir haciendo parte del
mercado.
Una
vez finalizada la clase de finanzas, exhausto por un día de trabajo, me dirigí
a cruzar el túnel y a emprender mi camino de regreso a casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario