miércoles, 14 de septiembre de 2016

Escritura, emociones y fenomenología

La sesión del 18 de agosto de 2016 inició como ya es costumbre, con la lectura de los escritos que semanalmente debemos preparar y subir al blog que hemos estado construyendo en clase. Me llamó bastante la atención el escrito de Diana, pues para esta ocasión, ella decidió utilizar la escritura como un método para exteriorizar y expresar sus emociones y así, mostrarnos un poco más de ella.

Igualmente me pareció bastante llamativa la frase que mencionó el profesor, sobre la relación que tiene la paz con la escritura y el ejemplo que nos puso de cómo la escritura puede trabajar como calmante en momentos de ansiedad, frustración y enojo y es que muchos son los artículos que últimamente circulan por internet que dan fe y sugieren a la escritura como una de las mejores terapias para aumentar el bienestar personal, la satisfacción y la calidad de vida.

Yo, personalmente considero que por cada párrafo que escribimos, nos conocemos a nosotros mismos un poco más y justamente ese nivel de autoconocimiento que logramos, nos permite establecer prioridades y elaborar planes para trabajar en esas prioridades, finalmente todo eso se traduce en optimismo, motivación y bienestar. Esto me recuerda un término que aprendí hace un par de años en clase de filosofía y es la introspección, que de acuerdo a la Real Academia es una “mirada interior que se dirige a los propios actos o estados de ánimo”. Estoy firmemente convencido de que la escritura por medio de esa introspección, nos despoja de todo lo superficial y nos convierte en seres más genuinos, auténticos y sensibles.

Por otro lado, para esta sesión hubo otra exposición más, esta vez el tema era la fenomenología que según como lo entendí, es una corriente filosófica que se encarga de estudiar las cosas que suceden alrededor de un sujeto y de expresar rigurosamente lo que vive ese sujeto. En términos más sencillos, el profesor hizo relación a un dicho para ayudarnos a entender este concepto, ‘cada quien habla de la fiesta según le fue en ella’, entendiéndose que cada quien forma un concepto o una idea de las cosas a partir de la experiencia que vive; yo no voy a tener la misma opinión de un tema en específico, si lo viví de forma totalmente distinta al de otras personas.

Para ejemplificar un poco este concepto, el profesor nos enseñó un trabajo de investigación hecho por estudiantes donde se analizó una población de setenta mujeres con obesidad que también tenía problemas de esterilidad y a través de entrevistas sin preguntas prestablecidas se pudo recopilar información de cómo cada una de las mujeres percibía esta condición.  En conclusión, entrevistas sin manuales o condicionamientos son buenas tácticas para estudiar casos de este tipo.